Puerta correderaUna buena solución para separar espacios en casas pequeñas o simplemente porque son más decorativas, es la instalación de puertas correderas. Éstas las puedes comprar o puedes reutilizar una vieja puerta que te guste y sea lo suficientemente grande como para tapar la apertura.

¿QUÉ NECESITO?
¿CÓMO LO HAGO?

1. PREPARA LA PUERTA

Lo primero que tenemos que hacer es preparar la puerta, en caso de que la hayas comprado, seguramente ya esté lista. En el caso de que vayas a usar una vieja, líjala para quitarle posibles imperfecciones y dale una mano de barniz o de pintura.

2. COLOCA LA GUÍA SUPERIOR

Ahora colocaremos la guía superior de la puerta trazando una línea con la longitud del tubo de la línea. Hacemos dos agujeros en la pared a una distancia de unos 5 cm a cada extremo de la guía. Una vez realizados los agujeros, introducimos los tacos en los orificios y fijamos los soportes del tubo y las fijaciones de la guía a la pared. Encajamos la guía y colocamos los frenos en ambos extremos. Si la guía no soporta bien el peso de la puerta y se descuadra, la puerta no podrá abrirse ni cerrarse bien.

3. COLOCA LA GUÍA INFERIOR

Una vez fijada la guía superior, fijamos la guía que irá en el suelo. Coloca la guía en el suelo donde acaba el hueco de la puerta y empieza la pared a unos 2,4 cm de ésta. Puedes fijarla al suelo con tornillos o con cola. Coloca los rodamientos en la puerta y éstas en las guías. Por último sólo te queda poner un tirador y… ¡Listo!

¿Tienes dudas?

Si te han quedado dudas, aquí te dejo un vídeo en donde te explican paso a paso cómo hacerlo.

Puerta corredera
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Imágenes: Pinterest

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